| Martillo
Los martillos con mango aparecieron a mediados de
la Edad de Piedra, hacia el 8000 a.J.C. La cabeza
de piedra se ataba al mango con tiras de cuero.
En
el año 4000 a.J.C. con el descubrimiento
del cobre, los egipcios fabricaron las cabezas de
los martillos de ese metal, y a partir del 3500
a.J.C. de bronce. Posteriormente las cabezas dispusieron
de orificio para encajar los mangos.
El
martillo actual de carpintero llamado también
de orejas por la pieza en forma de V utilizada para
extraer clavos, comenzó a usarse en tiempos
de los romanos. Los potentes martillos hidráulicas
aparecieron después de la Revolución
Industrial. El escocés James Nasmyth concibió
en 1839 un martillo cuya pesada cabeza se levantaba
mediante la presión del vapor y descendía
por gravedad sobre la pieza que se deseaba moldear.
El primer martillo de vapor se construyó
en Francia en 1840.
Consejos
de uso:
- En labores de golpeo con el martillo se agarrará
el mango por el extremo, lejos de la cabeza para
asegurar la seguridad y eficacia de los golpes,
evitando la exposición de la mano libre o
de apoyo.
- En ningún caso se emplearán como
palancas o llaves ni se recurrirá al pomo
del mango para golpear, con el fin de evitar el
deterioro de la herramienta.
- En el uso de la maza deberá asegurarse
la inexistencia de obstáculos en el radio
de golpeo. Asimismo, será necesario hacer
uso de gafas de protección ocular debido
a la proyección de partículas provocadas
por la fuerza de uso requerida.
- Cuando sea necesaria la sujeción de un
puntero por un segundo trabajador, éste evitará
la exposición de sus manos haciendo uso de
tenazas, y protegerá sus ojos con gafas de
seguridad.
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