El rodio fue descubierto en
1803 por el químico británico
William Hyde Wollaston. El rodio metal es muy
estable. Es insoluble en los ácidos ordinarios
y muy difícil de fundir. Tiene una dureza
de 4. Los compuestos de rodio abarcan estados
de oxidación de uno a seis. Las disoluciones
acuosas de muchas de sus sales son de color
rosa, de ahí su nombre. El metal existe
como aleación en las menas de platino,
en el osmiridio y en ciertas menas de oro-rodio
llamadas rodita. Ocupa el lugar 81 en abundancia
entre los elementos de la corteza terrestre.
El rodio tiene un punto de fusión de
1.966 °C, un punto de ebullición
de 3.727 °C, y una densidad de 12,4 g/cm3.
La masa atómica del rodio es 102,906.
El rodio se usa principalmente
aleado con platino; la aleación resultante
tiene las propiedades deseables del platino
y es también dura y estable. Las aleaciones
rodio-platino se usan en pilas termoeléctricas
para medir temperaturas altas. El rodio puro
se usa como superficie de espejo en los faros,
y para platear joyas y platería. El rodio
negro es un metal finamente dividido que contiene
algo de óxido e hidruro. Se utiliza como
catalizador y como pigmento negro para la porcelana.