Antropomorfismo,
atribución de forma o de cualidades humanas
a lo que no es humano. El antropomorfismo es,
en su sentido específico, la representación
de Dios en una imagen humana, con su forma corporal
y sus propias emociones, como la envidia, la
ira o el amor. Mientras las religiones politeístas
están en su mayoría relacionadas
con dioses antropomórficos, el pensamiento
monoteista religioso sostiene de un modo general
que no es apropiado considerar a un dios omnipotente
y omnipresente como humano. Sin embargo, para
poder hablar de Dios, se debe emplear un lenguaje
metafórico. Así, en filosofía
y teología se utilizan conceptos y lenguajes
antropomórficos porque no es posible
pensar a Dios sin atribuirle ciertos rasgos
humanos. En la Biblia, por ejemplo, Dios está
dotado de características físicas
y emociones humanas, pero a la vez se le considera
como trascendente. En arte y literatura, el
antropomorfismo es la representación
de objetos naturales, tales como animales o
plantas, o de seres humanos sensibles que hablan
y razonan.
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