Ábaco,
instrumento utilizado para realizar cálculos
aritméticos. Suele consistir en un tablero
o cuadro con alambres o surcos paralelos entre
sí en los que se mueven bolas o cuentas.
El ábaco moderno está compuesto
de un marco de madera o bastidor con cuentas
en alambres paralelos y de un travesaño
perpendicular a los alambres que divide las
cuentas en dos grupos. Cada columna o barra
—es decir, cada alambre— representa
un lugar en el sistema decimal. La columna más
a la derecha son las unidades, la que está
a su izquierda son las decenas y así
sucesivamente. En cada columna hay cinco cuentas
por debajo del travesaño, cada una de
las cuales representa una unidad; y dos por
encima del travesaño, que representan
cinco unidades cada una. Por ejemplo, en la
columna de las decenas cada una de las cinco
representa diez y cada una de las dos representa
50. Las cuentas que se han de incluir como parte
de un número se colocan junto al travesaño.
El
ábaco fue utilizado tanto por las civilizaciones
precolombinas y mediterráneas como en
el Lejano Oriente. En la antigua Roma, era un
tablero de cera cubierta con arena, una tabla
rayada o un tablero o tabla con surcos. A finales
de la edad media los mongoles introdujeron el
ábaco en Rusia, que provenía de
los chinos y los tártaros, y que todavía
hoy se utiliza en el pequeño comercio.
En China y Japón, también hoy
muy a menudo lo utilizan los hombres de negocios
y contables. Los usuarios expertos son capaces
de hacer operaciones más rápido
que con una calculadora electrónica. |